Piedras Blancas
Un hielo quieto baja la montaña
del primer valle
donde las pálidas frutas del hambre
encallaron como la Virgen de la roca
Con el musgo en la sombra
cruzamos muelles que revientan
y nos quema
ser los únicos desprendidos
las puertas más limpias.
Del poemario Detrás de los erizos (2007)
